
A veces las historias no pueden acabar porque simplemente aun no han comenzado. Es entonces cuando la única solución es continuar por si algún día le da por empezar. Pero ¿Cuáles son las reglas de la partida de un juego tan peligroso?
La única opción es esperar a que el crupier mande el mensaje repartiendo las cartas… y diga cómo y cuándo será la partida. Nuestra única opción, al recibir tal mensaje, solo se reduce a decidir si acudir o no a dicha cita. ¿Estoy preparado para la partida? ¿Se, con total seguridad, a lo que me expongo? ¿A perder? Pero… ¿y si gano?
Puede que una vez accedido a la cita comience la partida, incluso antes de sentarse en la mesa a disputarla. Puede que ambos tengas las mismas cartas al inicio de la misma, pero cada uno tendrá sus estrategias, tendrá sus fallos y su propia suerte en las jugadas.
Y puede que incluso en medio de la partida, tu compañero te diga… “que esté jugando, no quiere decir que deje de tener dudas”.
En toda partida se han de asumir riesgos pero hay que estar dispuesto a hacerlo. No es solo sentarse y jugar; hay más riesgo del que imaginamos. No todo es suerte pese a ser un juego.
Algunos dicen del póker que es un juego de suerte….pregúntenle a un verdadero jugador de póker si su victoria ha dependido de la suerte. Pregúntame a mí, verdadera jugadora de estos juegos, si lo que gano me ha venido por suerte…o ha sido porque yo me lo he trabajado.