-¿Puedo quitar ya las manos?
-¡No! Te he dicho que esperes, estoy buscando algo.
-¡Vengaaaa!
-Cógelo, venga va. Abre los ojos
(…)
-¡Ábrelo!
- ¿Qué es?
-Tú ábrelo.
- ¿?
- Son dos billetes, para irnos lejos. Donde tú quieras. Si quieres vamos a la estación y cogemos el primer destino que salga, me da igual. Solo quiero escaparme contigo lejos de la realidad diaria, poder abrazarte y besarte por calles que no son las nuestras. Poder sentarme en una terraza a ver a la gente pasar, tomarnos un helado, dar un paseo, cenar en algún sitio tal vez con velas y volver al lugar del que no querré salir cada vez que vea al sol aparecer a través de la ventana.
(de las cosas que me cuenta mi pequeña mente cuando se aburre)